12/10/2012. Entrevista Anna Marra

Anna Marra es autora de la obra Legal Project Management, desde hace 10 años, es project manager, formadora y asesora en planificación y gestión de proyectos organizativos, jurídicos, sociales y de posicionamiento estratégico, con experiencia en entornos multiculturales e interdisciplinares.

 

Editorial Rasche.- ¿Cómo ha cambiado la forma de hacer negocio en los despachos de abogados?

Anna Marra.- La crisis económica y financiera ha impulsado hacía un cambio significativo de las dinámicas de competencia en el sector legal español. Tras varios años de permanencia en el estatu quo, los despachos de abogados tienen que aprender a manejar los conceptos de “movimiento” y “cambio”. Entran en juego palabras claves como internacionalización, globalización, tecnología y flujos de información, estrategia y posicionamiento, gestión y optimización de los procesos. En un entorno cada vez más competitivo y complejo, el cliente premia la inmediatez en la relación, la flexibilidad y proactividad de soluciones, y la asesoría multidisciplinar orientada a proteger o fortalecer su negocio.

E.D.- ¿Podría resumirnos que significa para usted el concepto de Legal Project Management?

A.M.- El Legal Project Management (LPM) es el conjunto de técnicas, herramientas y habilidades necesarias para poder gestionar asuntos jurídicos como proyectos. Lleva implícitos dos conceptos: 1. hablamos de proyectos, o sea de ideas que planeamos y ejecutamos, coherente con los objetivos estratégicos tanto del cliente como del despacho. 2. hablamos de management y de optimizaciones de los procesos. EL LPM nos permite identificar objetivos y criterios de éxito, planificar actividades, asignar recursos humanos, temporales y económicos en un entorno multiproyectos, dirigir eficazmente los equipos multidisciplinares, prevenir y gestionar riesgos, identificar y gestionar los stakeholders y mantener alto el nivel de calidad a través de un seguimiento constante. Más sencillamente, podemos hacer más, lo podemos hacer mejor y lo podemos hacer con menos.

E.D.- ¿Cree que la frase “renovarse o morir” tiene cada vez más fuerza en la sociedad actual?


A.M.- El proceso evolutivo de todos los organismos nos sugiere que solo hay tres formas de sobrevivir: crear el cambio, anticiparse o adaptarse. En el mercado legal las fuentes de ventajas tradicionales ya no proporcionan seguridad a largo plazo. Los despachos deben centrarse en las que son las nuevas exigencias del cliente. La solución tiene que ser coherente con las necesidades identificadas y anticiparse a las que puedan surgir, en otra palabra tiene que aportar valor. Si anclamos las soluciones a las necesidades, somos capaces de “innovar para el presente, no para el futuro”, sin perder el rumbo. “La prueba de una innovación no es su novedad, ni su contenido científico, ni el ingenio de la idea... es su éxito en el mercado” (Peter F. Drucker).

Regresar al listado